Post-Scriptum: He tenido muchas clases de despedidas. Despedidas en todos los sentidos, de personas, de cosas, de hábitos, de costumbres, de ideas, etcétera.
La más reciente y la más dolorosa, la despedida de mi hijito recién nacido Leonel. Me duele el corazón el sólo hecho de pensar... que nunca lo pude tener entre mis brazos y el ver bajar el atáud, el que cubrieran con tierra ese pequeño hueco donde lo estaban introduciendo es una experiencia que me va a doler toda la vida, creo que nunca podré superarla. Es algo que me acompañará el resto de mi días.
Y quiero cambiar de inmediato de tema, porque es algo que me duele y dolerá por mucho tiempo....
Me he despedido de personas y costumbres. Espero que para bien.
Sobre todo de la red social "enfermiza" FACEBOOK.






