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miércoles, 7 de mayo de 2014

Este jueves, un relato: Romances Ambientados

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Kissing in the Rain (Patrick Doyle)
 
                                                                          Para JJ
 
 

Sus destinos se cruzaron, ni siquiera lo sabían, no se lo imaginaban. Compartir el mismo tiempo, el mismo espacio. Unas miradas que se cruzan como cualquier otras.
Hay tantas historias de amor. Siempre quise que la mía fuera diferente. Destinada a no ser. ¿Pero, por qué? Porque el destino así lo quiso. El amor duele, es cruel. No es tan rosa como lo pintan. Hay tantas imitaciones de amor, hasta que uno vive la suya en carne propia.
Y así las gotas de lluvia de aquellos días no sólo purificaron mi alma, sino también mi corazón. Los dos estudiábamos el alma. Él alegre; yo misteriosa.
Y un día las palabras estorbaron, y la gente alrededor comenzó a desaparecer. Él, acababa de terminar una relación, yo le decía adiós a un matrimonio lleno de tristeza donde el amor ya no cabía. Y fue así, sin propónermelo, sin razonar, sin pensar que mi corazón lo reconoció y lo anheló. Y una tarde no sé por qué, pero lloré. Y fue cuando lo supe. Él también lo supo. Pero no lo reconocimos. Nos separamos, lo callamos. Y sufrimos.


Nunca dejamos de sentirlo, sin embargo, tanto él, como yo, teníamos miedo, miedo a volver a sufrir. Y así, a distancia y en silencio lo guardamos. Los días pasaban, los meses, y yo quería ser algo más en su vida. No quería ser una más en su lista de amigas. Y fingimos que no pasaba nada. Perdimos la oportunidad. Y un día de lluvia el tiempo se paró. Nunca nadie me había visto así, con una mirada como un mar profundo. Nos interrumpieron.
Al finalizar un examen que teníamos, el salió primero, se fue. Yo estaba decidida a dar el primer paso. Llovía. Y corrí para buscarlo, para detenerlo. Para decirle que me abrazara y no me soltara, porque lo necesitaba. Corrí, gotas de lluvia bañaban mi rostro. Mi corazón latía a prisa. Y recordé el poema de lluvia que hice para él. Quise ser una gota de lluvia sobre él. Lo vi a lo lejos, no pude alcanzarlo. Ahí, parada en medio de la Ciudad, y empapada lloraba. Cerré los ojos, e imaginé lo que pudo haber sido. Como yo hubiera querido que pasaran las cosas.


Un minuto, dos o más, pueden cambiar las cosas, para bien o para mal. Si pudiera regresar o detener el tiempo y cambiarlo. Ahora ya es tarde, y es sólo mi historia de amor que vivirá en mi corazón. Me hubiera gustado haber compartido ese paraguas y besarlo en medio de la lluvia. Mi corazón, aún tararea la melodía que me lo recuerda, Kissing in the Rain, de Patrick Doyle.



 


 
 




 
 
 
 
 
 
 
Para más romances ambientados visiten a Neogéminis.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
                                        

18 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es peligroso perderse esas oportunidades, tal vez no se repitan.
Lograste transmitir lo que sentiste en ese momento.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Muchísimas gracias amiga por sumarte con entusiasmo a la convocatoria, aludiendo no solo al clima del encuentro tan bien descrito e ilustrado, sino también haciendo referencia al tema musical que bien acompaña.
=)

Azulia PourToujours dijo...

Gracias Demiurgo. Pues sí, perdimos la oportunidad. Así es la vida.

Azulia PourToujours dijo...

Gracias a ti Neo, por darnos este convocatoria tan genial, siempre es hermoso hablar de amor.

SUEÑOS DE SINCERIDAD dijo...

El amor creo que hay que tomarlo cuando viene, hay que ser valiente y luchar por él, creo que una de las pocas cosas por las que hay luchar si realmente crees en él. Da la casualidad de que cuando llegas y no lo coges, simplemente pasa y como el agua de rio, no vuelve a correr por el mismo sitio.
Un amor luchado es un amor para toda la vida.
Me ha gustado tus palabras.
Un beso.

Juan L. Trujillo dijo...

Seguramente aprobó aquel examen, pero suspendió el más importante: el del amor. Y en el amor, es difícil que haya segundas convocatorias.
Me gustó tu relato.
Un abrazo.

Yessy kan dijo...

Excelente creación la tuya, Azulia. Me gustó mucho tu relato, y cierto es que si cometemos el error de perdernos oportunidades como esta, jamás podremos retroceder el tiempo. Genial, amiga!
Saludos

Sindel dijo...

Ay pero que pena que se haya perdido la ocasión de realizar sus deseos. Pero nunca es tarde, quien sabe la próxima lluvia traiga algo que se realice.
Un beso y hermosa canción la que escogiste.

LAO Paunero dijo...

No dudo que tu "romance" te ha quedado excelente Azulia!

Tracy dijo...

Las oportunidades hay que aprovecharlas siempre, que no puedas pensar en el futuro "y si..."

Cecy dijo...

Quizás no has perdido la oportunidad, quizás no era su tiempo.
Debes estar agradecida de conocer ese amor, porque es una manera valiosa de justificar la vida, ademas de entender lo importante que es. Quizás, después de esto, se abra una linda oportunidad, ya sabiendo.

Un abrazo :)

Carmen Andújar dijo...

Por miedo a sofrir no hariamos nada, el amor hay que tomar lo y arriesgarse. Lo que pudo haber sido y no fue.
Una bonita historia
Un abrazo

Pepe dijo...

Tu entrada me ha recordado un poema de Becquer que habla de las consecuencias de no manifestar nuestros sentimientos en el tiempo y forma necesarios. ¿Porqué no hablè aquel día? ¿porqué no lloré yo?.
Un abrazo.

Tyrma dijo...

El verdadero amor, escuece y te hace sufrir. Y sí, un minuto puede cambiar toda una vida.

Alfredo dijo...

Contundente escena y apasionante puesta a punto. Los romances no dejan de serlo por que no se materialicen como uno quiere.
En el Amor el estímulo y el final no siempre van cogidos de la mano.
Buen texto con muchos matices interesantes.
Besos

casss dijo...

Bajo la lluvia queda el sueño cubierto de lágrimas. Gris ensoñación.
un abrazo

Mamaceci dijo...

Quizás solo haya que esperar otra ronda más, nunca esta todo dicho en cuestión de tiempos y de amores
Abrazo

Anónimo dijo...

beautiful blog kisses albert

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